• Vicente Valdelamar

KANAVAL*


Carnaval es una fiesta que se ha extendido a través de la historia, tiene sus inicios en el cristianismo como representación del paganismo; en otras palabras, un periodo de permisividad y descontrol días antes del inicio de Cuaresma.

La Cuaresma es el periodo en el que la Iglesia pide hacer sacrificios personales para alejarnos de actitudes y pensamientos pecadores, así que el carnaval es la última oportunidad para soltar los amarres, y dejarse llevar por la diversión –y en una de esas los excesos – un par de días.

Carnaval es una de las fechas más importantes para el pueblo haitiano, así que la celebración es en grande; este año tuve la suerte de ir a Jacmel, al sur de Haití; una vil* famosa por la elaboración de artesanías producidas con diferentes técnicas y materiales, desde murales de azulejos incrustados hasta pulseras hechas con tenedores y piedras brillante que reflejan un poco de la creatividad haitiana que ha ido mejorando y se mantiene a través del tiempo.

La planeación de mi viaje fue un poco atropellada pero salió mejor de lo esperado; el trayecto desde Puerto Príncipe a Jacmel no es fácil, el tráfico o blokis* es denso a la salida al sur, por lo que puede ser un viaje de 3 a 6 horas que incluye subir y bajar la montaña en un camino que combina curvas peligrosas, acantilados, pequeñas aldeas rurales y vistas al mar caribeño.

A la entrada de la ciudad se veían carteles que anunciaban el kanaval* y la zona del centro estaba preparándose para el desfile de los contingentes. Mucha gente trabajaba a la vez armando estructuras de madera para recibir a los visitantes que verían el espectáculo desde los balcones desmontables a cada lado de la calle.

La actividad empezó el domingo a eso de las 12 del día y la pequeña ciudad dio un giro, personas disfrazadas recorrían la zona del centro para llegar al punto de inicio del desfile, gente con el cuerpo pintado de negro o de colores, vestidos regionales y grandes máscaras de papel maché hacían su primer aparición con paso desordenado y apurado, más adelante, a la vuelta de la esquina estaba la calle principal, donde el tumulto de gente se concentraba a los lados dejando espacio para el desfile al medio de la calle, en un ambiente de ruido, empujones, puestos de comida callejeros y mucha buena actitud por la música, la fiesta y los excesos.

El trabajo de las artesanas y artesanos haitianos se veía prácticamente en todos los contingentes que desfilaban con grandes máscaras y disfraces de papel maché pintado a mano con mucho detalle; demonios, animales y monstruos de diferentes tamaños bailaban al ritmo de la música popular que cada artista produce para esta importante temporada; contingentes representando música tradicional haciendo que las costumbres artísticas permanezcan al ritmo de canciones y bailes regionales; colectivos alzando la voz a favor de los derechos de las niñas y mujeres, deseando abrir los ojos a los asistentes que la sociedad civil organizada puede generar beneficios comunitarios y que en Haití se trabajan temas de tal importancia.

Baile, diversión, cervezas, canto, empujones e identidad cultural se juntaron en un solo espacio y me di cuenta de que el ser humano busca expresar sus sentimientos, emociones y habilidades de diferentes maneras, todas únicas y que el respeto a las tradiciones que generan multiculturalidad e inclusión deben ser valoradas como medio de expresión de nuestras raíces.

Es innegable que el fenómeno de la pobreza está presente en Haití de formas muy evidentes, sin embargo, la expresión de la identidad del país a través de cantos, bailes y disfraces me hicieron pensar que la alegría, las ganas de reír, la esperanza y el respeto y presencia de nuestras raíces en nuestro quehacer cotidiano nos dan fuerza como sociedad y nos permiten identificar nuestras fortalezas para enfrentar los problemas cotidianos desde nuestro preceder.

Con ese mismo respeto a nuestras raíces, deberíamos tratar las tradiciones ajenas como un valor único, buscando generar entendimiento y respeto a la dignidad humana que nos ayude a caminar unidos, buscando la paz entre las naciones y las personas.

*Palabras en Kreyol

#Haiti #tradiciones #EnEspañol #festival #Carnaval

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